DE LA EXPO DE MILÁN AL LAGO DI COMO

Decía Gandhi que perder la paciencia es perder la batalla. Y como a mi no me gusta perder ni a las chapas, más de un mes después de que anunciase mi viaje a la EXPO de Milán ¡aquí estoy!

Tengo que contaros que he cumplido el programa de visitas culturales milanesas de mi anterior post al pie de la letra y que, además, lo he ampliado bastante. Para que luego digan que una escapada de 4 días no da para nada, pues si me dejan aquí una semana más me hacen guía oficial y en italiano, no os digo más.

Después de haber perdido el avión una vez y haber retrasado los billetes otra, por fin, el jueves pasado, el amordemisamores y yo aterrizamos en el aeropuerto de Milán – Linate, que está muy próximo a la ciudad, a una distancia aproximada de 7 Km. Un taxi desde allí al centro no debería exceder de 20€. Una excelente alternativa es ir en metro, apenas costará 1,50€ por trayecto y podéis hacerlo sin más, en caso de que viajéis con equipaje de mano. En cambio, si vais con un equipaje de dimensiones entre 50 cm y 90 cm, tenéis que comprar un ticket adicional y si ya es mucho más grande, no estaría permitido, por lo que de ser el caso, os exponéis a una multa. El mismo billete es válido para hacer el recorrido en el autobús, con lo cual ya queda a gusto personal.

Si tu vuelo aterriza en el aeropuerto de Malpensa, pensad muy bien antes de coger un taxi, pues la gracia podría costar entre 70 y 100€, dado que el aeropuerto dista del centro de Milán en más de 50 Km. Una excelente alternativa es hacer el traslado en autobús,  cuesta 14€ por persona ida y vuelta y tarda unos 50 minutos. Otra buena opción es el metro, cuesta 16€ y tarda un poco menos, pero te pierdes el paisaje.

Después de pasar lo que quedaba del jueves y todo el viernes visitando Il Duomo, la Scala, la Galeria Vittorio Emanuele II, el Castillo Sforcesco y Santa Maria Delle Grazie (conoce más de estos lugares aquí), decidimos que el viernes ya era hora de acercarnos a ver qué se cocía por la Expo Milano 2015. Así que, tras tomar nuestro delicioso desayuno, por 2.50 € nos plantamos en la puerta del recinto ferial en 15 minutos de trayecto en metro. No es necesario madrugar, pues está abierta al público de forma ininterrumpida desde las 10:00 y hasta las 23:00.

Al llegar a la Expo, me encontré con una de las mayores aglomeraciones de gente que había visto en mi vida, y por si estáis pensando que exagero, adjunto a estas líneas el documento gráfico que lo demuestra. Aunque pasado el primer susto, tengo que decir que la experiencia ha sido, sencillamente, maravillosa. La gente aquí es educadísima y las colas que parecían interminables desaparecían casi con la misma rapidez que se formaban, así que todo fue sobre ruedas.

Bajo el lema “Alimentar el planeta, energía para la vida”, los italianos han conseguido aunar, como solo ellos saben, diseño y cultura en un espacio original y de una belleza increíble. 80 pabellones, 146 países participantes y más de 5 km2 de recorrido son muy difíciles de resumir en un post, pero creo que con algunas de estas fotos os haréis una idea de cómo se las gastan por aquí:

El sábado, agotados ya de tanta aglomeración, decidimos acercarnos a la Estación de Milán para ir una vez más a Florencia. Llegamos a la bella capital toscana en 1 hora y 45 minutos, el coste de los billetes fue de 100 € por persona pero es una gran inversión si nunca has ido, o si como nosotros nos encanta volver una y otra vez. Solo estuvimos unas horas, ¡pero qué horas! No hay palabras, queridos, esa ciudad es mágica, diferente e inigualable a partes iguales. Para siempre quedarán grabados en la retina algunos de los lugares más bellos del planeta:

  • La Piazza del Duomo: con la catedral, el Battisterio di San Giovani y el Campanile, forma una de las imágenes más famosas de Italia y del mundo.
  • El Ponte Vecchio: es el puente de piedra más antiguo de Europa y el símbolo de la ciudad de Florencia. Lleno de joyerías y tiendas de souvenirs, si no tienes una foto en el Ponte Vecchio, tu paso por la ciudad no habrá merecido la pena.
  • La Iglesia de Santa Maria Novella: para mi, la iglesia más bonita de Florencia. La entrada cuesta 5 € por persona y creo que los pagaría a diario si viviera allí. Dentro se encuentra la farmacia más antigua de Europa que lleva abierta ¡4 siglos! Está claro que a estos no les afecta la crisis….
  • La Iglesia de Santa Croce: es la iglesia de la orden de los franciscanos más grande del mundo. Famosos personajes como Galileo Galilei o Miguel Ángel, entre otros, descansan en este lugar.

Al igual que en el resto de Italia, no hace falta mucho dinero para comer bien en Florencia. En cualquiera de las pequeñas trattorias de sus calles comerás genial y a buen precio. Si no queréis perder ni un minuto, como yo, podéis comprar un buen trozo de pizza al taglio (al corte) y enseguida continuar admirando la ciudad.

Ya de regreso a Milán y animados por el gran día que habíamos pasado en Florencia, decidimos lanzarnos al turisteo y visitar al día siguiente el Lago di Como. Si os animáis a ir, esta es una de las mejores excursiones que se pueden hacer desde Milán. Coges el tren en la estación de Cardona y por solo 4.50 € y en 40 minutos te plantas allí a pasar el día. No me digáis que no es un planazo ¡y encima baratísimo!

En Como las opciones son todas estupendas. Hay unos barquitos para navegar por todo el lago de los que puedes subir y bajar para visitar los pueblos que lo rodean. Por 25 € todo el día, o por 8.90 € si quieres navegar 1 hora y ver los pueblecitos más famosos, puedes disfrutar de un buen paseo en barco y unas vistas únicas. Como mi acompañante no es muy marinero, escogimos esta segunda opción, lo cual fue un acierto porque nos permitió parar a la vuelta a comer en el Caffe Monti. Un sitio precioso que nos había recomendado el barquero, con una comida buenísima y un precio aun mejor.

Debo confesar que mis últimas horas en Milán las he gastado lanzándome al hedonismo en estado puro. Y ¿sabéis qué? creo que podría pasar una temporada aquí, entre diseño, arte, restaurantes y capuccinos, pero me pasa siempre igual con cualquier ciudad de la bella Italia.

Mer

¿Te gusta Italia? ¿Conoces Milán, Florencia o el Lago di Como? Dame tus trucos y consejos o consúltame lo que quieras sobre este u otros destinos.

Si quieres saber más sobre Milán: http://www.viajamor.com/blog/48-horas-en-milan/

Viajes baratos a Milán: http://www.viajamor.com/vuelo-mas-hotel/

Vuelos low cost a Milán: http://www.viajamor.com/vuelos/

 

 

COSAS QUE NO SABÍAS DEL AEROPUERTO DE MADRID – BARAJAS

Dicen que la primera impresión es la que cuenta y siempre que llego a una ciudad en la que no he estado antes, hay un instante breve, muy breve, en el que sé si la voy a amar o no. Cuando llegué a Madrid supe que la amaría para siempre, y lo supe con solo pisar la Terminal 4 de su aeropuerto.

El  Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid – Barajas es un lugar único, lleno de curiosidades. De todas las cosas increíbles que he descubierto, estas son algunas de las que más me han sorprendido:

  • Es un aeropuerto de récord: uno de los más transitados del mundo, con casi 50 millones de pasajeros al año, supera al mismísimo JFK de Nueva York o a aeropuertos como Las Vegas, Roma o Shangai. Tiene la pista civil más larga del mundo (la 18R-36L), y la mayor superficie en terminales del planeta con 940.000 m2. Además, es el aeródromo que más viajeros ha ganado en Europa en 2015 y el que más vuelos procedentes y con destino a Hispanoamérica recibe del mundo. No en vano, es conocido como La puerta de Latinoamérica.
  • Es un referente arquitectónico: poseedora de los dos premios de arquitectura más importantes del mundo, la belleza de la T4 es indiscutible. Su techo, conocido como la “alfombra mágica”, es una infinita ola de bambú que, junto con sus pilares pintados en el orden de los colores del arcoíris, ayudan al pasajero a orientarse en su recorrido por la terminal. Otra de las cosas que más me gustan de este aeropuerto es la increíble conexión que existe del interior con el exterior, ¿hay algo mejor que poder observar vuelos que vienen y van de todas las partes del mundo mientras esperas al tuyo?
  • Es una obra de arte: entre las paredes de la T4 se esconden infinidad de pinturas, mosaicos y esculturas. Mis preferidas son “Las 3 Damas de Barajas”, unas cabezas de bronce de 4 m de alto que simulan un diálogo entre sí. ¿Quieres saber de lo que están cotilleando? pues tendrás que ir a leer los textos grabados en cada una de ellas. Te daré un aliciente: fueron escritos por el mismísimo premio Nobel Mario Vargas Llosa.
  • Tiene un hotel: y pensaréis, ¡pues vaya cosa! todos los aeropuertos tienen hotel. Pues no, la realidad es que hay muchos hoteles JUNTO a los aeropuertos, pero no DENTRO del aeropuerto. Son las Premium Air Rooms, se encuentran en la primera planta de la T4 y abren todos los días del año, 24 horas al día. Una de sus ventajas es que puedes contratar una habitación por noche, por horas o incluso para darte una buena ducha que te ayude a seguir tu camino.
  • Tiene 3 capillas católicas, 2 mezquitas y 2 oratorios multiconfesionales: lo que lo convierte en el aeropuerto de España con más espacios disponibles para los creyentes.
  • Es uno de los espacios aéreos mejor comunicados del mundo: y uno de los dos únicos aeropuertos de Europa, junto con el de Londres – Heathrow, con varias estaciones de metro. También está conectado por la línea de cercanías de Renfe y por varias líneas de autobuses y taxis, así que llegas al centro de Madrid en un santiamén.
  • Tiene halcones: sí, sí, has leído bien, halcones. Se comenzaron a utilizar para evitar que otras aves obstaculizasen el tráfico aéreo. Lo más curioso, es que la persona que propuso esta original solución al problema fue el famoso naturalista Félix Rodriguez de la Fuente.
  • Tiene un personal de lo más original: y no me refiero a los más de 50.000 trabajadores que acoge el aeropuerto, sino a los dos hologramas en forma de agentes virtuales que informan, muy amablemente, frente a los mostradores 810 y 811 de Iberia. Lo bueno de este personal es que no va a tener nunca un mal día, lo malo es que cuando lo tengas tú, dudo que te escuchen.
  • Mejora día a día: aunque ya dispone de una gran zona comercial, está previsto que crezca en el próximo año. Además, se van a ampliar las salas de lactancia y se va a crear un spa para la zona de espera de los vuelos de larga distancia. ¿Qué más se puede pedir?

 

En definitiva, para mí, un aeropuerto es algo así como la carta de presentación de un lugar, la puerta de entrada y salida o su documento de identidad nacional. Casi siempre, es lo primero y lo último que vemos cuando viajamos. Al llegar a la T4 y sin haber estado nunca en Madrid, tuve claro que iba a encontrar una ciudad cosmopolita, culta, plural y moderna. Pero, sobre todo, supe que había llegado a un lugar que me recibiría con los brazos abiertos.

Mer

¿Conoces más secretos o curiosidades de éste u otros aeropuertos? ¡Cuéntanoslo!

¿Quieres encontrar tus vuelos a mejor precio? no te pierdas este artículo: http://www.viajamor.com/blog/12-trucos-para-encontrar-vuelos-baratos/

Encuentra los mejores vuelos a Madrid aquí: http://www.viajamor.com/vuelos/

 

 

 

 

 

 

 

12 TRUCOS PARA ENCONTRAR VUELOS BARATOS

Si te pasas la vida oyendo a tus amigos decir lo barato que les ha salido un vuelo, si son ellos y no tú los que compran esos billetes a 30€ que tanto anuncian y nunca encuentras y si estás harto de ver cómo la gente viaja y viaja, mientras tú te quedas en tierra, no te muevas de donde estás y sigue leyendo porque, por fin, vas a encontrar esos vuelos baratos con los que tanto has soñado. Solo tienes que seguir estos 12 consejos:

  1. Organiza tu viaje con antelación: ¿con cuánta? Pues eso depende de a dónde quieras ir. Los expertos tienen claro cuáles son los mejores días de la semana para viajar, y con cuánta anticipación debes preparar tu salida según cuál sea tu destino.
  • Viajes a Europa: debes preparar tu viaje con un mes de antelación, siendo el viernes el mejor día para tu salida, y el domingo el mejor día de regreso.
  • Viajes a África: los mejores días de salida y regreso son los mismos que para Europa, pero debes prepararte con más tiempo porque el mejor precio para tu billete de avión lo vas a conseguir 2 meses antes de la salida.
  • Viajes a Asia: ojo, que aquí la improvisación puede salirte cara. Si quieres conseguir un viaje barato a Asia, debes reservar tu vuelo ¡7 meses antes!. El miércoles es el mejor día tanto para ir como para volver.
  • Viajes a América: la organización de este destino depende de la zona de América a la que te dirijas. Norteamérica: 2 semanas de anticipación y el mejor día para tu regreso es el domingo. Centroamérica: 3 meses de antelación y el lunes es el día indicado para que tu billete de vuelta tenga el mejor precio. América del Sur: 5 meses para organizar tu viaje y el martes es el día recomendado para volver. El mejor día de salida en todos los casos es el miércoles.
  • Viajes a Oceanía: el lunes es el día ideal para tu salida y el martes para tu regreso, eso sí, debes pensártelo un par de meses antes, ya que ese es el tiempo recomendado para sacar tu billete.

En el caso de destinos como el Caribe u Oriente Medio, debes sacar tu billete 4 meses y 2 meses antes respectivamente. Los mejores días de salida son los martes para el caribe y los miércoles para Oriente Medio, el regreso es mejor el martes en el caso del primer destino y el lunes en el caso del segundo.

  1. Evita las fechas señaladas: no siempre es posible, pero si tienes la suerte de poder coger tus vacaciones fuera de típicas fechas de verano, Semana Santa o Navidad, verás que el precio de tu billete baja considerablemente. Además, con el buscador de Viajamor siempre podrás ver fechas flexibles, es decir, unos días antes y después de la fecha que pones y así podrás elegir el mejor precio dentro de la tabla.

 

  1. Viaja ligero: ¡Olvídate de facturar!, cada vez es más difícil encontrar compañías que no te cobren por el equipaje, así que intenta apañarte con una maleta de mano. Además, debes tener en cuenta que, incluso con tu equipaje de cabina, existen restricciones de peso. Lo normal es que las grandes aerolíneas permitan hasta 10 kg en tu equipaje de mano, con un recargo de entre 30 € y 100 € por cada kilo de más. Mira el lado bueno, no solo evitarás pérdidas de equipaje sino que viajarás ligero como una pluma.
  1. Haz escala: así, en frío y como suena. A nadie le gustan las escalas, pero trata de encontrarle la parte positiva, si tienes muchas horas de espera, aprovecha para conocer algún sitio interesante en ese destino de paso. Si tienes poco tiempo, mejor aún, tómate un café, estira las piernas y coge toda la información que puedas del lugar en el que te toque esperar, quién sabe si en otro viaje, esa ciudad de escala puede convertirse en tu destino final.
  1. Di sí a las low cost: si bien es cierto que, algunas veces, entre tasas, cargos por maleta y demás sorpresas finales, acabas pagando tanto como en las aerolíneas más grandes, si sabes adaptarte a sus normas, puedes viajar incluso tan barato como prometen.
  1. Que no te engañen: ¿cuántas veces has encontrado un súper chollo en una web y resulta que cuando vas a pagar te suman suplementos y recargos con los que no contabas?. Con Viajamor verás el precio final de tu billete de avión desde el primer momento. Te aseguramos que no vas a encontrar ninguna desagradable sorpresa cuando llegue el momento de pagar.
  1. Aprovecha los aeropuertos secundarios: casi todas las grandes ciudades cuentan con más de un aeródromo. Lo normal es que las aerolíneas que vuelan a los aeropuertos secundarios sean más baratas. Eso sí, tienes que informarte bien de cómo vas a llegar después al centro de la ciudad, no vaya a ser que el transporte hasta allí te cueste tanto como el billete de avión y hayas hecho un pan como unas tortas.
  1. A quien madruga, Dios le ayuda: y a quien trasnocha también. Ya que los vuelos más baratos los vas a encontrar a primera hora de la mañana y a última hora de la noche.
  1. Vive aventuras: huye de los destinos populares, los países con menos afluencia de turistas no solo son más baratos sino que suelen revelarse como una grata sorpresa para el viajero. Busca lugares únicos y diferentes, tu bolsillo y tu sed de aventura te lo agradecerán. Además, la gente está cansada de ver las típicas fotos de vacaciones, viaja a lugares exóticos y tus selfies serán los más comentados en las redes sociales.
  1. Olvida lo aprendido: existen muchas leyendas urbanas en torno al mundo de los billetes de avión. Como, por ejemplo, esa que dice que siempre es más barato sacar un billete de ida y vuelta junto, que por separado. Vale, puede que muchas veces sea así, pero asegúrate antes de sacar tu billete, esto no es una ciencia exacta. Tampoco se cumple siempre aquello de que viajar en fin de semana es más caro, en ocasiones, puedes encontrar vuelos baratos viajando un sábado. 
  1. Utiliza las ventajas del instrumento de pago: muchas aerolíneas te permiten acumular puntos a través de tus compras con la tarjeta de crédito, que después puedes cambiar por billetes de avión. Sin embargo, las comisiones de las tarjetas de crédito son más altas que las de las tarjetas de débito, por lo que será mejor que pagues siempre con estas ultimas.
  1. Atento a los descuentos: si eres estudiante, viaja con aquellas aerolíneas que disponen de descuentos para estudiantes y menores de 31 años. No todas lo hacen, así que infórmate bien antes de sacar tu billete.

 

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A BERLÍN POR ERROR

Ni por amor, ni por trabajo, ni por ganas, he pasado 4 días en Berlín por error. La cosa es que yo me iba este fin de semana a Milán. Italia y la Expo 2015 me esperaban con los brazos abiertos, y voy yo y pierdo el avión. No hay derecho… pero, que queréis que os diga, estando ya en el aeropuerto maleta en mano, el Amordemisamores y yo, decidimos que a casa no volvíamos. Así que acordamos coger el siguiente avión fuese a donde fuese y una hora, una discusión con la aerolínea y 160 euros  de penalización después, estábamos subidos en un avión a Berlín.

Sin planes, sin amigos y sin tener ni idea de por dónde agarrar esta ciudad, decidí escribir un mail a una empresa de tours organizados. Por suerte, mi buen karma me hizo caer en manos de Vive Berlin Tours (https://www.viveberlintours.de/es). Por 14€ cada uno, disfrutamos del mejor tour por Berlin Oriental, una guía encantadora que hablaba español y una ciudad con una personalidad e historia sin parangón en Europa. Si os animáis a hacer este recorrido, dos consejos os doy: zapato deportivo cómodo y buena forma física, ya que te pasas más de 3 horas caminando a un ritmo algo exigente.

La vida a la sombra del muro, la dictadura comunista y la transformación del Berlín Oriental en la ciudad que es hoy, está grabada en cada fachada y cada rincón de los que recorrimos. Hay tanto que contar y tan poco sitio en esta entrada, que os voy a hablar de algunos de los lugares más importantes:

  1. Los patios del Hackescher Markt o Hakeschen Höfe: fueron concebidos al mismo tiempo como viviendas y lugar de trabajo (talleres) en la época comunista. Hoy, acogen comercios, cafeterías e incluso cines y un teatro.
  2. Berliner Dom: arrasada en la 2ª Guerra Mundial, su reconstrucción total no finalizó hasta el año 1993. Aviso para navegantes: el tramo de escalones que llevan a la cúpula es interminable, pero merece la pena subir si quieres disfrutar de unas vistas increíbles sobre el centro de Berlín. Cuesta 7€ y puedes ahorrarte la audio guía, no aporta mucho y es bastante aburrida.
  3. Bebelplatz: plaza famosa por ser el lugar donde tuvo lugar en 1933, la quema de libros del inicio del nazismo. Más de 20.000 obras de autores como Hemingway, Kafka o Proust ardieron aquella noche del 10 de Mayo.  En el centro, una losa de cristal cubre una estantería vacía como recordatorio de aquél triste acontecimiento.
  4. El Parlamento: comúnmente conocido como Reichtag, es la sede del parlamento alemán, su cúpula fue rediseñada por Norman Foster. Ni se te ocurra ir así a lo loco o no te dejarán entrar. Tienes que reservar tu entrada en este enlace: http://bit.ly/1pE2MaD, aun así verás que la cola llega al infinito, no te preocupes, entras a tu hora y aquí, buenas noticias, sí que hay ascensor.
  5. La Puerta de Brandeburgo: está situada junto al Parlamento. Cuando se levantó el muro, nadie, salvo los guardas fronterizos y algunas personalidades tenían acceso a ella. Hoy es uno de los símbolos de Alemania y, cosa que me encanta, del triunfo de la paz sobre las armas.
  6. Monumento Conmemorativo a los Judíos Asesinados en Europa: también llamado Monumento conmemorativo a las víctimas del Holocausto está situado junto a la Puerta de Brandeburgo y formado por cientos de losas que van aumentando de tamaño a medida que avanzas. La sensación que provocó en mí fue de agobio, pero entiendo que es justo lo que quisieron transmitir sus creadores.
  7. Alexanderplatz: es el Centro de Berlín y punto de encuentro de los berlineses. Se encuentra ubicado junto a la torre de telecomunicaciones (icono del Berlín moderno). No sé si era porque ese fin de semana se celebraba el Marathon Thomas Cook, pero me encontré con un escenario, música en directo, puestos de cerveza y comida, con uno de los mejores perritos calientes que he probado en mi vida. Allí se encuentra el famoso reloj mundial, pero os prometo que yo vi alguna zona horaria que iba bastante mal, palabrita. También, me decepcionó un poco su tamaño, aunque imagino que esto es una cosa mía, porque con la Mona Lisa me pasó lo mismo.
  8. East Side Gallery: así se llama el tramo conservado del otrora Muro de Berlín. Lleno de graffitis conmemorativos de la libertad, en algo más de 1 km, la mayor galería de arte al aire libre del mundo, que incluye el famoso beso de tornillo entre los líderes comunistas Breznev y Honecker.

Me dejo en el tintero otros lugares que visité y de gran interés histórico: el Check Point Charlie y la Columna de la Victoria.

Si queréis algún consejo útil para manejaros por esta ciudad, hay un par de cosas que es importante que sepáis: El autobús turístico para visitar las dos partes de Berlin cuesta 58€ y, en nuestro caso, después de semejante dispendio, nos dejó tirados junto a otra decena de turistas. Por suerte, en el hotel nos devolvieron el dinero. La mejor alternativa es coger la línea de bus nº 100, por 6,90€ recorres Berlin Oriental y Occidental y subes – bajas, las veces que quieras a lo largo del día. Si lo ves lleno, no desesperes, amigo, verás que el siguiente llega en un santiamén.

Otra de las cosas que os recomiendo es coger las bicitaxis. Lo primero porque es la única manera de ver las embajadas, los márgenes del río y otras zonas peatonales, sin gastar mucho la suela del zapato. Lo segundo porque es barato, y lo tercero porque contra todo pronóstico, es el propio conductor el que te da una lección de historia totalmente gratis mientras te lleva a tu destino. Las bicis están patrocinadas por los centros comerciales de la ciudad, por lo que son todas preciosas y cuidadísimas. A no ser que, como yo, cojas la de un particular, en este caso llamado Ulf, que tiene la bici más cochambrosa de Berlín pero con el mejor servicio de la ciudad de guía por la patilla.

Y, cómo no, mi tercer consejo va de lo mío, de comercio y bebercio. He de decir que, en comparación con otros lugares de Alemania, Berlín es una ciudad barata y con una gastronomía más que aceptable. Pero uno de los lugares que más me gustó fue el restaurante Refugium (http://www.restaurant-refugium.de), en la plaza Gendarmenmarkt. Por 15€ comimos un menú buenísimo: crema de verduras, salmón a la plancha, vegetales al vapor, patatas asadas, yogurt con frutas silvestres, todo con mucho sabor, el tamaño de las raciones son moderadas pero es así como más disfruto de la comida. Además, tanto el servicio como el local son de diez. Para un coctel al atardecer, no te pierdas el Sky Bar, en Landsberger Allee, recomiendo encarecidamente los margarita y creedme, después de 3 (¿o acaso fueron 4?) lo digo con conocimiento de causa, son excelentes.

En resumen, el Berlín feo y gris que yo esperaba encontrar ha resultado ser una bella cenicienta. Una ciudad singular, original, impactante, con una historia reciente más impactante aún y con unas gentes que poco tienen que ver con el famoso y estricto “carácter alemán”. Y es que la vida te enseña que, en ocasiones, algunos errores resultan ser tan buenos como el mejor de los planes.

¿Y tu, conoces Berlín? ¿Qué opinas? Me encantaría leer tus comentarios.

Mer

 

Descubre las mejores ofertas de Vuelo a Berlin, aquí: http://www.viajamor.com/vuelos/  Podrás personalizar tu búsqueda y si tienes fechas flexibles elegir el menor precio en el calendario, filtrar por nombre de la aerolínea, todas las clases, aplicar descuentos especiales, añadir Hotel.

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I LOVE MIAMI

Se confirma, odio el frío. Ya no espero ni a que llegue el invierno para empezar a quejarme, es saber que los rayos de sol tienen los días contados, y ya estoy eligiendo una playa a la que huir. Además, cuando algo me gusta no me importa repetir, así que he pensado que, en cuanto pueda, me voy a Miami. No sé si he sido abducida por Don Johnson o por la rubia de CSI pero el caso es que a mi Miami me encanta. Estoy deseando ver una playa, cuerpos bronceados, y mucha silicona. Así de vana y superficial que es una, oiga.

Este va a ser mi cuarto viaje a la ciudad mágica, por lo que mejor me salto las recomendaciones tipo: Ocean Drive, Bayside Marketplace o Little Havana, que ya conoces por las pelis y puedes encontrar en cualquier guía, y voy a ir a lo que mola, a lo que no te puedes perder pero nadie, salvo moi, te va a contar.

Para empezar, creo que si vas a ir a Miami es mejor que no finjamos que es un viaje cultural. Así que, me ahorro los rodeos y te cuento dónde comer, dónde comprar y cuáles son las mejores playas.

PLAYAS EN MIAMI:

Las mejores playas de Miami son Crandon Park y Bill Baggs Cape Florida State Park. La primera es bastante turística y la segunda es más salvaje, aunque ambas son increíbles a su manera.

Si pasas del relax, el surf y la familia, y lo que quieres es pegarte la juerga padre, tu lugar está en South Beach. Para que te hagas una idea, aquello es como estar dentro de una serie americana: gente guapa, mucho músculo y Mitch Bucanan saliendo de la caseta de los vigilantes de la playa (bueno, igual en esto último se me ha ido un poco la mano). Y ya que estás, si lo que quieres es ver celebrities, pásate por Nikki Beach, el beach club más famoso del mundo.

También te digo que si de verdad te apetece ver playas alucinantes, desde Miami hay cruceros a Bahamas por poco más de 100 €.

COMPRAS EN MIAMI:

En Miami puedes encontrar algunos de los mejores outlets de EEUU. Los más cercanos son Aventura Mall o Dolphin Mall, pero, mi consejo es que alquiles un coche y vayas hasta Sawgrass Mills, en Fort Lauderdale. Es el 4º centro comercial más grande del mundo.

Si pasas de outlet y tu bolsillo no tiene tantos agujeros como el mío, en Coral Gables o Coconut Grove encontrarás algunas de las mejores boutiques de América.

COMER EN MIAMI:

Aunque la mezcla cultural ofrece una diversidad de restaurantes capaz de satisfacer todos los gustos y bolsillos, hay varios sitios que merece la pena destacar:

El primero, y mi favorito, es el Joe´s Stone Crab (http://www.joesstonecrab.com). Tienen unas patas de cangrejo que quitan el sentido. Eso sí, tienes que estar listo porque no reservan y, aunque el sitio es enorme, las colas que allí se forman también lo son.

Para comer buena carne lo mejor de lo mejor es Smith and Wollensky (http://smithandwollensky.com).  Aunque el ambiente es un poco casposillo, la comida y el servicio es excepcional. Lo malo es su precio, si no vas muy boyante, déjalo para la próxima visita.

No puedes pasar por Miami sin comer en un restaurante cubano, y no hay otro como Versailles. Es muy económico y dudo que consigas terminar toda la comida de tu plato.

El brunch de los domingos en el restaurante Gibraltar, en Biscayne Bay, es, sencillamente, perfecto.

Por un sol que brilla todo el año, porque es taaan latino, porque mira al mar, y porque lo mismo te da una juerga que una excusa para escapar del mundo, yo, lo tengo claro: I LOVE MIAMI.

Mer

¿Conoces algún sitio único y diferente en Miami? Cuéntamelo y lo incluiremos en esta entrada. ¡Espero tus comentarios!

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Si quieres saber más de EEUU no te pierdas mi entrada sobre Nueva York: http://www.viajamor.com/blog/un-mordisco-a-la-gran-manzana-nueva-york/

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48 HORAS EN MILÁN

Haciendo los deberes, así me pilla hoy esta entrada de mi blog. Y es que, no es por dar envidia, pero me voy a Milán. La vuelta de las vacaciones me ha sentado como un tiro, y necesito regalarme una escapadita de fin de semana, y fingir que aún no ha acabado el verano y que sigo siendo libre.

Como esta va a ser mi primera vez en la capital de la moda, estoy buscando toda la información posible para no perderme nada. Y debo decir que, para empezar, me he dado cuenta de que entre “Imperdibles”, ”Sitios chic”, “Lugares de culto” e “Imprescindibledeverdadnotelopierdas”, con un fin de semana no tengo ni para empezar. Así que, os cuento mi lista de prioridades y espero los consejos de todos los que ya hayáis estado por allí.

  1. IGLESIA DE SANTA MARIA DELLE GRAZIE: Aquí no negocio, ya os lo digo. Para mi, la obra del gran Leonardo Da Vinci bien merece un viaje. Es más, sería capaz de ir, ver La Última Cena y volver a Madrid sin despeinarme. Eso sí, he reservado ya, porque creo que no soy la única que ha tenido esta ocurrencia y la lista de espera llega al infinito y más allá. Por cierto, si alguna vez necesitas conseguir entradas no dudes en ponerte en contacto conmigo, te ayudaré encantada, eso si, hay que hacerlo con suficiente anticipación: http://www.viajamor.com/contacto.
  2. IL DUOMO: Hombre, no creo yo que a nadie le sorprenda que me haga ilusión conocer el lugar más emblemático de Milán. La catedral no parece muy grande en foto ¿Verdad?. Pues resulta que es la tercera más grande del mundo y puede albergar hasta 40.000 personas. Me he enterado también de que se puede subir al tejado. La entrada cuesta 8€ si vas en ascensor, y 5€ si subes por la escalera. ¿8€? Espero que mi chico tenga el día vago y me invite, porque vaya tela.
  3. LA SCALA: No sé que me diréis de esto pero, en mi opinión, es una cita ineludible. Además, hay una magnífica visita guiada, y estoy valorando ir por la noche a disfrutar de una buena ópera. Aquí podéis encontrar el programa y las entradas para este año: http://bit.ly/1QvmLUI
  4. LA GALERIA VITTORIO EMANUELE II: Por lo visto, es como un centro comercial de los de aquí pero para ricos. Y está lleno de firmas de lujo de esas que hacen que se te pongan los dientes hasta el suelo. Aunque seguramente no pueda comprar ni un triste recuerdo, el edificio en sí mismo es una joya, con bóveda de cristal del siglo XIX, así que, prometo no frustrarme y disfrutar de las vistas.
  5. EL CASTILLO SFORZESCO: El famoso castillo de la familia Visconti esconde en su interior nada menos que ¡12 museos!. La entrada al patio central es gratuita y la de acceso total cuesta sólo 3€ (1,50€ para estudiantes y mayores de 65 años). Como no dispongo de mucho tiempo, creo que este “Todo en uno” me va a venir de perlas.
  6. LAS TRES CES: O lo que es lo mismo, lo que yo no me pierdo vaya donde vaya: Comida, cafés y cócteles. Hablamos de Italia, así que la experiencia me dice que comeré bien prácticamente en cualquier lugar. Aún así, tengo antojo de un buen rissoto, y dicen que el mejor, lo ponen aquí: http://www.trattoriadaabele.it. En cuanto a las otras dos ces, ya que estoy en una ciudad tan chic, espero poder darme el gustazo y tomar un expreso en el Café Armani (http://armanirestaurants.com/milano-emporio-armani-caffe). Y un coctel en el Just Cavalli Café (http://milano.cavalliclub.com/it/). Al fin y al cabo, una también se merece sus momentos, y un poco de glamour no le hace daño a nadie, salvo a mi bolsillo, claro está.
  7. SAN SIRO: Venga, ya podéis ponerme de paleta para arriba, pero me da igual. Así es esto amigos, me chifla el fútbol, es lo que hay. No pienso pasar por Milán sin entrar en el templo del Inter. Además, es un emblema de la ciudad y un referente de la arquitectura moderna. No en vano, hay un tour guiado ¡A diario! Así que, antes de criticarme, pensad que hay mucha gente como yo en el mundo.

Y, como 7 son las maravillas, y 7 los pecados capitales, en este número me voy a quedar. Porque, no nos engañemos, el día tiene 24 horas, y creo que para un fin de semana, con esto, voy que chuto.

Un abrazo, y espero ansiosa vuestras recomendaciones.

Mer

¿Conoces Milán y quieres recomendarme algún sitio? ¿Cambiarías esta lista de “Imprescindibles? ¡Escríbeme y cuéntamelo!

Si quieres saber más de Italia, no te pierdas mi visita a Venecia: http://www.viajamor.com/blog/venecia-sin-ti/.

Consigue las mejores ofertas de viajes a Italia: http://www.viajamor.com/Viaje/ROMA-NAPOLES-Y-POMPEYA/163-202/.

 

 

 

RIVIERA MAYA EN LA MOCHILA

MOCHILA, CARRETERA Y MANTA

Bien dice la canción de José Alfredo Jiménez que no hay que llegar primero sino hay que saber llegar. Y yo he sabido llegar a este paraíso terrenal que es la Riviera Maya.

Como me niego a pensar que los lugares más turísticos de mi país, México, quedan reservados únicamente a aquéllos que traen las carteras llenas de dólares, decidí lanzarme a conocer la Riviera Maya con mi mochila, en plan aventurero.

Sin muchos recursos para pagar un billete de avión, y viendo que el autobús de la compañía ADO, que va directo del DF a Cancún, es bastante caro, decidí apelar a la legendaria amabilidad mexicana y me atreví a hacer el viaje a dedo (o como decimos aquí, pidiendo un aventón).

Las cosas que más preocupan a cualquier mochilero experimentado son dos, y por este orden: Alimentación y hospedaje.

COMIDA Y ALOJAMIENTO

Como en cualquier parte del mundo, los supermercados son la opción más barata para los que viajamos con los cuartos contados. Otra solución es la comida callejera. Por desgracia, los puestos de tacos que tanto abundan en el D.F, escasean allí en la misma medida.

En cuanto al alojamiento, dispones de varias opciones: La más económica, por ser totalmente gratis, es acampar en Tulum. Al no contar con la infraestructura hotelera de Playa del Carmen, es más fácil encontrar lugares públicos donde poder pasar la noche. Además, como en cualquier parte del mundo, la Riviera Maya no vive sólo de los resort de lujo, existen también hostales y otros hospedajes que ofrecen la posibilidad de acampar frente al Mar Caribe por muy poco dinero.

Para aquéllos a los que les gusta ganarse las habichuelas, existen webs como http://www.helpx.net o http://www.wwoof.net, donde puedes cambiar trabajo por comida y alojamiento.

DE TURISMO POR LA RIVIERA MAYA

La Riviera Maya no sólo deslumbra por sus aguas cristalinas y su blanca arena. La combinación de cultura, descanso y diversión, hacen que este rincón mexicano sea famoso en el mundo entero.

Las excursiones organizadas a las pirámides de Chichén Itza, Coba y Tulum no son baratas, pero puedes ir a dedo, como hice yo, y disfrutar de la belleza de estas ruinas mayas.

No te pierdas los cenotes, los más famosos son el Cenote Azul y el Cenote Sagrado. Playa del Carmen, Tulum y Cancún tienen las mejores playas, así que disfrútalas, amigo ¡Son gratis!. Te aseguro que no hay una experiencia igual que bañarse en las aguas del Caribe mexicano. Además, cuando te canses de estar tirado al sol, el transporte público te lleva al centro por poco dinero. Como recomendación te diría que si puedes llega a Cozumel vía ferry , hazlo, merece la pena.

En cuanto a las actividades que te ofrecen en playas y hoteles, como nadar con delfines, snorkel y otras actividades acuáticas, elige alguna y date un capricho, al fin y al cabo has llegado hasta aquí.

UN ÚLTIMO CONSEJO

No olvides que, aunque con poco dinero, estás en el paraíso. Disfruta, conoce gente, vive a tope y no te frustres por aquello que no puedas permitirte en este viaje. Puede que la vida te esté reservando una segunda visita al paraíso.

¿Eres mochilero?  ¿Conoces la Riviera Maya? Escribe tus dudas, consejos o lo que quieras. Estoy deseando compartir experiencias contigo.

Mochilero mexicano

 

 

EN TU FIESTA ME COLÉ. MARRAKECH.

Mi vida es un continuo cambio, no me preguntéis por qué, pero es así. No sé si en otra vida fui camaleón o transformista, pero el tema es que no soy capaz de dejar las cosas estar. Así que, en estos días, me estoy mudando de casa por enésima vez. Como podéis imaginar, mi novio es inmensamente feliz con esta tara mía y mucho más feliz aún con mi perpetua promesa de que ésta vez va a ser la última.

Y ahí estábamos los dos ayer entre cajas (yo feliz y él considerando seriamente el divorcio), cuando aparecieron unas fotos de un viaje a Marrakech que hicimos hace unos años. Creedme si os digo que esas fotos han salvado mi relación. Con el cabreo que tenía “elamordemisamores” se le pasó de golpe al recordar aquellas vacaciones navideñas.

Veréis, contratamos un viaje organizado, bien baratito porque en aquélla época estábamos más tiesos que la mojama. Así que salimos de Madrid en un autocar rumbo a Granada donde visitamos la Alhambra y los jardines del Generalife. Ni falta hace que os diga que su belleza corta la respiración. Se queda una así como arrebatada. ¡Cómo vivían los nazaríes, oiga! ¡Qué jardines! ¡Qué frescor! Y yo que me creía la reina del mambo por tener terraza en Madrid.

Tras llegar a Algeciras, cruzamos el Estrecho de Gibraltar en el ferry rumbo Marruecos. Consejo: Recuerda llevar contigo todo lo que necesites antes de la travesía. Después, la bodega se cierra a los pasajeros y no podrás coger nada.

Al llegar a tierra, hicimos una visita a la ciudad amurallada de Asilah, una preciosa y turística localidad costera con cierto regustillo a los pueblos de las playas gaditanas. Las puertas Bab Homar y Bab Kasba, la torre Menagem y el Palacio de Raisuni son algunos de los lugares imprescindibles de este enclave.

Tras una breve visita a Casablanca, paramos en Rabat. A pesar de que la imagen que tenía de esta ciudad no era precisamente buena, debo decir que le encontré su encanto. La Torre Hassan, la Kasbah des Oudaias y el Palacio Real dan una idea de la belleza de este lugar.

Mi recomendación es que des un paseo por la Medina de Rabat. Y no, no empieces a imaginar cientos de vendedores persiguiéndote por todo el mercado cual gato al olor de las sardinas. Lo mejor de este zoco es que puedes pasear, tranquilamente, sin verte sometido al típico acoso al turista. Una delicia.

Finalmente, llegamos a nuestro hotel en Marrakech para pasar la noche de fin de año. Desde ese momento y hasta nuestro regreso, el viaje se convirtió en una sucesión de golpes de buena suerte y diversión que jamás se ha vuelto a repetir en ningún viaje.

Para empezar, nada más llegar al hotel nos comunican que debido a la gran afluencia de público, por coincidir ese año la Fiesta del Cordero con el año nuevo, debían trasladarnos a un hotel de 5 estrellas. Así, como lo oís, nos hicieron un upgrade hotelero en plena noche de fin de año. Ni que decir tiene que, por aquel entonces, yo no había visto un hotel así ni en pintura.

Ya instalados en nuestra nueva y lujosa habitación, nos comunican que, si bien tendremos una cena mejor que la contratada en el primer hotel, no tendríamos acceso a la cena de gala y posterior fiesta que se celebraba esa noche allí. Pues con la ignorancia y el morrazo da la juventud, decidí que de cena de tercerola, nanay, que la menda se había llevado hasta allí su vestido de nochevieja y que se lo ponía esa noche sí o sí.

Y así fue como, en pleno Marruecos, yo, que no consigo colarme ni en el Mercadona, arrastré a mi chico a la cena y la fiesta más alucinante a la que he asistido jamás. Y lo que es mejor, por la patilla. El pobre aún se pone rojo como un pimiento cuando se acuerda. El fin de fiesta en el que me subí a cantar al escenario me ha prohibido contarlo, y como lee esto, o eso dice, mejor volvemos a lo que os interesa.

Algunos lugares que no te puedes perder en Marrakech son:

  • La Plaza de Jama el Fna: donde se desarrolla el día a día de los marrakechíes. Sí, sí marrakechíes, majos, que lo he buscado en Google.
  • La Mezquita Koutoubia: edificio más alto de la ciudad y modelo de las mezquitas de Rabat y de la Giralda de Sevilla.
  • Medersa Ben Youssef: es la madraza más grande de Marruecos. Aunque en sus buenos tiempos albergaba a más de 800 estudiantes cerró sus puertas, como escuela, en 1960.
  • El Palmeral de Marrakech y los jardines de Menara y Majorelle: aunque menos conocidos te recomiendo que no te pierdas Majorelle.
  • El Zoco: Lugar donde los locales compran y los vendedores tratan de hacer el agosto con los turistas. Es por esto que no sólo puedes sino que debes regatear.
  • Barrios de Guèliz e Hivernage: Es la zona más europea de Marrakech. Vamos, que te encuentras un Zara a la vuelta de la esquina. Su calle más famosa es la Avenida Mohammed V.

Los amigos que hicimos por el camino, y el regateo más largo de la historia para conseguir la alfombra que aún decora mi salón, os lo cuento en otro post. Ahora os dejo que la mudanza me espera, aunque, si os digo la verdad, no sé yo si esta casa termina de convencerme…  😉

Mer

 

 

 

 

 

UN MORDISCO A LA GRAN MANZANA

La Gran Manzana, la ciudad que nunca duerme, Gotham o como la quieras llamar. La historia es que había ido ya tres veces a Nueva York y no lo conocía, oye. Lo que son las cosas, uno cree que sabe de algo y resulta que en realidad no tienes ni idea.

Aunque siempre me ha fascinado la naturalidad con la que fluye la mezcla de razas, lenguas y religiones entre la mole de cemento, nunca le había pillado yo el puntillo a esta ciudad. Claro que había visitado el Bronx, Brooklyn, Manhattan, Queens y Staten Island. Claro que había visto un espectáculo de Broadway. Y claro que había visitado la Estatua de la Libertad y la Catedral de San Patricio. Pero me sentía un poco como Ana Torroja cantando aquello de: “no haaaay marcha en Nueva York, y los jamooones son de York…”

Y es que una va con la ilusión de convertirse allí en Carrie Bradshaw, te imaginas tomando copas con tus amigas en sitios súper cool y comprando zapatos sin parar. Pero la realidad es que, en cuanto llegas, te conviertes en la típica turista en playeras y cámara al cuello subida en un autobús y mirando todo el día al cielo para ver los edificios. Y aunque, en mi caso, la tercera no fue la vencida, a la cuarta llegó el milagro: Mi amiga Pilar que lleva tres años viviendo allí me invitó a visitarla, y tengo que decir que, después de dos semanas en su casa, he caído rendida a los pies de la ciudad de Don Vito Corleone.

Como sé que incluso los que no habéis estado os la conocéis de memoria gracias a la pelis, las series y, como no, Frank Sinatra, me voy a ahorrar las recomendaciones típicas de cualquier guía y voy a ir a lo que os gusta, a lo que solo conocen los neoyorkinos de pura cepa:

Fat Cat: En el West Village. El mejor sitio para tomar una cerve, jugar al billar, al ping pong y escuchar jazz del bueno en directo. http://www.fatcatmusic.org

Apotheke: En Chinatown. Tiene un rollo clandestino que te va a encantar. Más que cócteles hacen pócimas, lo prometo. Además, ofrece música en directo y muy buen ambiente. http://www.apothekenyc.com

JG Melon: En el Upper East Side. Las mejores hamburguesas que puedes encontrar en la ciudad. Y como no solo de pan vive el hombre, también es famoso por sus bloody mary.

También te recomiendo es que seas práctico y no hagas el panoli, como yo, pagando el precio de cada visita turística por separado. Sácate el New York City Pass. Por unos 90€ te da acceso a 6 de las mejores atracciones turísticas de la ciudad: El Empire State, el Museo Americano de Historia Natural, el Museo de Arte Metropolitano, el Museo Guggenheim y el ferry a la Estatua de la Libertad y Ellis Island.

Aquí ya no hay sitio para todo lo que os quiero contar, así que os voy a dejar como en las mejores series, con la miel en los labios hasta el próximo post neoyorkino. Yo, de momento, me quedo encantada con este primer mordisco que le he dado a la Gran Manzana.

Mer

 

 

 

 

 

 

 

 

EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO

Siempre cumplo mis amenazas, es así, es un rasgo fundamental de mi carácter que casi todo el mundo odia pero del que no pienso desprenderme ni por nada. Así que, tal y como avisé, este verano he vuelto a Marbella.

Andaba yo entre mojitos, colarme en algún barco amigo a pasar el día y mucha playa, cuando me llamó mi amiga Silvia para invitarme Starlite. Nada más y nada menos que al concierto de Enrique Iglesias. Y diréis, pues vaya cosa…ahora ésta nos va a contar que se ha ido de festival. Pues sí, pero no creáis que con una entrada cualquiera, no señor. La que después de este despliegue, va a ser mi “más mejor amiga” para siempre, me ha llevado a un palco. Y no veas tú como es aquello, oye.

Nada más llegar te mandan al parking VIP donde, bajo una carpa moníiisima, unas azafatas encantadoras te suben a un coche con chófer que te lleva hasta la cantera donde se celebra el evento en cuestión. En la entrada, tras pasar por los flashes de la prensa que espera ansiosa a las celebrities en el photocall, descubrí un espacio maravilloso lleno de tiendas, puestecitos de comida, chucherías, y hasta una galería de arte.

Después de darnos un paseo por allí, Silvia me llevó a la zona reservada a la very important people (me encantó eso de ser tan importante, la verdad es que hasta ahora sólo se lo había parecido a mi madre y a ratos). Allí nos pusieron una mesa con una botella de vino y un plato de jamón que me hizo saltar las lágrimas de lo bueno que estaba.

Tras de un rato de música, buena comida y venga de cotillear sobre todos los famosos que teníamos alrededor fuimos al palco. Entonces comenzó el concierto más maravilloso de mi vida. ¿Por el artista? No señor, nada de eso. A mí Enrique Iglesias me gusta, pero entre el champagne, los famosos, las bandejas de comida y todo el despliegue allí montado, lo pasé tan en grande que desde ese instante y para siempre, Enrique se convirtió en mi artista preferido.

Después de una actuación inolvidable, en todos los sentidos, volvimos a la mesa donde habíamos empezado la noche. Allí, la romántica y glamourosa cantera que había encontrado a mi llegada, se transformó ante mis ojos, en una enorme discoteca al aire libre con famosos Djs, drag queens y un montón de gente bailando como locos.

Ya no recuerdo ni a qué hora terminó la noche, solo sé que el chófer que nos había subido nos volvió a bajar al parking, y allí, al subirme a mi coche volví a convertirme en calabaza.

Pero ¿sabéis qué? Que estos lujos en dosis pequeñas saben mejor y que al día siguiente, disfrutando de mi cerveza en el chiringuito de la playa,  aquello ya sólo parecía un sueño, el sueño de una noche de verano.

Mer